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Eclecticismo en Argentina

Subjetivización del lenguaje
(ensayo)

Una manera de ver la producción ecléctica argentina podría ser separando este fenómeno en tres etapas o grupos

Eclecticismo Academicista

La conjugación de los lenguajes historicistas conservando fielmente la lógica propia de sus elementos.

 

Eclecticismo Constructivo

Se ve reflejado el «choque» entre las corrientes surgidas de la revolución industrial y el academicismo historicista.

Eclecticismo Pre-Racionalista

Se empiezan a ver rasgos fundamentales del pensamiento Racionalista.

*Estas no son más que una simplificación del fenómeno general y ninguna obra se podría encasillar en una de ellas determinadamente; sin embargo, estas categorías nos ayudan a conceptualizar las distintas formas de pensamiento que conforman el periodo con sus causas y consecuencias específicas.

LO CLASICO Y LO NUEVO  – Nos propondremos encontrar en cada uno de ellos que características clásicas conservan(es decir que mantienen del pasado) y que  características poseen con respecto a  lo nuevo (que cambios proponen con respecto a este pasado).

EL BUEN GUSTO – En base a la idea de Kenneth Frampton[1] donde expone la arquitectura  de los inicios del movimiento moderno (alemana, holandesa y suiza de 1917 a 1931), como “La nueva objetividad”, nos hincaremos en la idea de los momentos previos al advenimiento del movimiento moderno como etapas en donde pierde fuerzas una antigua objetividad convirtiéndolo así en un periodo de parámetros subjetivos.

Esta subjetivación en el eclecticismo tanto del lenguaje y sus elementos como en las formas constructivas, habitacionales y funcionales; se ve reflejada en la adjetivación de “el buen gusto” tan usado  a la hora de hablar de la Arquitectura  clasicista, y que vino a ocupar la noción humanista de belleza como “correcta proporción y relación entre las partes”. La belleza es ahora cuestión de gustos y no de parámetros objetivos.

HACIA  EL MOVIMIENTO MODERNO – Por último nos centraremos en los rasgos de estos años previos a la arquitectura moderna, que pudieran ser causa o antecedentes de los postulados fundantes de este último movimiento; Y en el devenir dentro de estos dos como procesos en estrecha relación, remarcando el rol y la situación de Argentina dentro del mismo.

[1] En  el capítulo 15 de “Historia critica de la Arquitectura  moderna”,

INTRODUCCIÓN

El periodo a analizar va a ser un tiempo de grandes debates y cambios tanto a nivel local como internacional, y todos ellos van a poner en duda antiguos preceptos que con anterioridad permanecían absolutos. Lo que muchos historiadores van a considerar una época de decadencia o crisis, no es más que la subjetivación de estos principios socialmente aceptados como objetivos y fuera de toda discusión. Entre los ya conocidos cambios en la estructura comercial, política, de estructuración social y artístico-cultural; se encuentra tal vez englobando a todos ellos, el debate entre un pasado y un futuro.

Si bien en la evolución del pensamiento humano siempre hubo una constante puja entre el conservacionismo o costumbrismo y el progresismo, Martin Heidegger dice al hablar del habitar que el hombre construye sobre lo construido, que construye para habitar y que este último es a su vez el propio construir[1]. No podemos construir sin reparar en las costumbres  y el pasado, pero tampoco estancados en ellas.

Esta realidad es la que  nos explica  la constante  búsqueda y  postulado de un relato  hegemónico que trate de dar respuesta al mundo que nos rodea, así como también explica la inevitable fragmentación de estos  postulados universales  al entrar esta en crisis  en el choque entre teoría y práctica.

Con respecto a este continuo proceso de  agrupación y dispersión, Laclau nos va  a decir que el poder hegemónico es  y fue siempre el encargado de agrupar los particulares despojándolos de su particularidad pero al mismo tiempo volviéndolos realizables, es decir pagando el costo necesario para alcanzar su recompensa o fin determinado.[2]

 “Cuando la Arquitectura  se ve como un proceso continuo, donde tesis y antítesis se integran dialécticamente, o como un proceso en el que la historia está tan involucrada como la anticipación de la historia, en el que el pasado tiene tanto peso como la anticipación del futuro, entonces el proceso de transformación no es solo el instrumento del diseño, sino que se convierte en el objetivo mismo del diseño.”

Ungers 1982.

[1] Heidegger, Martin, “CONSTRUIR, HABITAR, PENSAR” .Conferencia y artículos, Serbal, Barcelona, 1994.

[2] Diálogos con Laclau – Gianni Vattimo; Capítulo 3; Programa televisivo Canal encuentro

Argentina como 8° potencia mundial

8vapotencia

A mediados del siglo XIX, en Inglaterra se realizaron una serie de transformaciones que hoy conocemos como Revolución industrial; esta no solo afectó a la industria sino que significó una reestructuración del sistema productivo mundial, una nueva conformación social compuesta por un nuevo proletariado urbano y una burguesía industrial, así como también una distinta estructura mundial donde Inglaterra junto con Alemania y una Norteamérica en crecimiento aparecerán como las potencias y centros de desarrollo industrial y una periferia inmediata de países productores de materia prima compuesta por Bélgica, Italia, Francia, España y Argentina.

Luego de la guerra de la triple alianza en 1870, el único intento latinoamericano por desarrollar una industria interna y salir del modelo agro exportador queda frustrado, y deja a la república del Paraguay con una insipiente nación devastada y un saldo de muertos de aproximadamente un 90% de su población adulta. Así la argentina se consolida como líder regional atada al sistema económico mundial mediante el modelo mencionado.

Recién a fines de siglo el granero del mundo empezó a desarrollar una industria nacional y a plasmar este giro en algunas obras de Arquitectura; Sin embargo este impulso ya para fines de la segunda guerra mundial con el comercio exterior en baja, comenzó a decaer.

«En los comienzos de la última centuria, la Argentina fue uno de los diez más ricos países del mundo. Su carne y otros productos agrícolas de exportación estaban construyendo una economía industrial. En 1928, tenía más automóviles que Francia y más teléfonos que Japón. El sueño (…) de transformar un territorio salvaje cercano al fondo del mundo en una gran nación de cultura europea (…) se estaba haciendo realidad».

New York Times – edición del 3 de febrero de 2008

Identidad Nacional Ecléctica: Casa rosada ecléctica desde sus entrañas.

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La casa rosada es un  claro ejemplo de cómo la Arquitectura  logró reflejar las realidades socio-culturales propias de una región, y al mismo tiempo el motor mediante un continuo feed-back de estos cambios y conformaciones en el campo social.

Casa_Rosada_(1876)
The old fort of Buenos Aires building, seat of Government of Argentina and nicknamed «Casa Rosada (Pink House)» due to it had been painted with a mix of animal blood and lime during the presidency of Domingo Sarmiento. The house would be demolished in the 1880s to built the current palace. At the back, the Post Office building.Public Domain File:Casa Rosada (1876).jpg Created: 31 December 1875

Una obra en continua transformación hasta el día de hoy, habiendo sido en su origen el lugar de emplazamiento del antiguo Fuerte militar, luego la aduana, la residencia del virrey y la contigua construcción del Palacio de correo a partir del cual se empieza a definir la composición formal vigente. La edificación actual es el resultado de la unión mediante el arco central entre este último y la Nueva casa de gobierno construida sobre los cimientos de la mencionada residencia del virrey. Es decir que su naturaleza ecléctica no solo se encuentra en la mezcla de lenguajes formales plasmada en sus muros, sino que también en su gestación a través de varios arquitectos, programas, funciones y concepciones.

Sobre un mismo punto urbano, el poder militar, el poder virreinal, el poder económico-comercial, el poder de los medios de comunicación, y el poder político; fueron turnando su dominio y dejando su huella en el lugar. Todo esto solo pudo darse en un contexto donde la reciente nación iba conformando su propia identidad como tal, y en cierto sentido despojada o debidamente distanciada de los dogmas del viejo continente y la vieja Arquitectura . La asimetría de su fachada principal producto de la demolición en uno de sus laterales, si bien tal vez no intencional, refleja un desinterés en los cánones antiguos, no por desconocimiento de ellos sino por una concepción completamente distinta acerca de su naturaleza. Tanto la obra como la nación son hijas de su tiempo, y la concepción ecléctica está en sus genes.

Sin olvidar piezas como loggias, mansardas y capiteles del repertorio academicista estaban, a la vez, haciendo algo nuevo.

 

FORMAS DE ECLECTICISMO

La introducción de Goldemberg, plantea una serie de categorizaciones donde subdivide toda la producción ecléctica, siendo para el desarrollo de este trabajo de mayor importancia tres de ellas; estas son el Eclecticismo Academicista, el Eclecticismo Constructivo, y el Eclecticismo Pre-racionalista.

Muchas veces los derivados de la Arquitectura  industrialista no son considerados como fenómeno diferenciado; tal es el caso de Renato De Fusco, quien los señala como un tipo de Revival a pesar de que su principal rasgo característico no se basa en la utilización de experiencias figurativas del pasado. Otros autores incluso llegan a borrarla completamente del repertorio arquitectónico para reducirlas a simples hechos de relación exclusivamente relacionadas a la ingeniería.

ECLECTICISMO: “Producción estilística que caracteriza la Arquitectura  del siglo XIX, derivada de la posibilidad de utilizar experiencias figurativas del pasado (v. Revival) o de componerlas en un edificio único a través de un proceso de reelaboración de las diferencias según un determinado criterio ordenador («eclecticismo estilístico»).”[1]

ECLECTICISMO ACADEMICISTA

Arquitectura  del Revival y mezcla de lenguajes

Con una alta prevalencia en los edificios de orden público, este tipo de composiciones que implementa mediante una acotada reinterpretación de los elementos del lenguaje clásico, así como del gótico, bizantino y otros; se caracteriza por respetar en cierta manera la lógica “proyectual” de dichos elementos sin incurrir en innovaciones, o grandes trasformaciones o deformaciones formales. Dentro de esta categoría encontramos edificios como el congreso de la nación, la Catedral de Buenos Aires o el Palacio de Tribunales, donde la escala monumental acompaña esta implementación de los cánones de la Arquitectura  antigua. Pero estos “ordenes” ya no son reflejo de una “correcta proporción y relación entre las partes” como planteaba las Arquitecturas Clásicas sino que son debidamente utilizados bajo un fin subjetivo de los mismos, es decir para generar cierta categorización o percepción sugestiva en la obra. Las imponentes columnas dóricas del Neo-clásico “remiten” a un determinado tipo de Arquitectura , y los arcos de medio punto del neo-gótico a otro. No proponen los mismos preceptos que sus modelos de origen.

Es importante aclarar que dentro del degradé que compone toda la producción ecléctica, encontramos mayores y menores grados de respeto a estos cánones, dando lugar a muchas libertades proyectuales o innovaciones constructivas dentro del general de la obra en sí, pero siempre mantuvieron en supremacía las características que mencionamos como propias de la Arquitectura  Academicista.

Otra concepción ecléctica que se desarrolló continuando al historicismo académico, fue la que permitió la desprejuiciada mezcla de lenguajes apartándose del estricto juego compositivo, pasando a ser la propuesta puramente proyectual y estética.

 

Alejandro Christophersen y la línea de Garnier

Uno de los principales puntos del pensamiento Garneriano que Cristophensen toma es la aceptación de la diversidad de estilos sin que a priori se pueda establecer una valorización desde el punto de vista ideológico. Aquí se muestra a libertad del arquitecto/artista frente al material que suministra la historia, en un nuevo marco historicista; quizá esta sea una segunda etapa historicista; tomando elementos del pasado para creación de la obra.

Además de esta libertad que predicaba Garnier,  en las primeras obras de Cristophensen se hace notoria la segunda cualidad que en su maestro se veía; era el uso de la policromía y nuevos materiales como el hierro.

Ya diferenciándose con la línea Garneriana, Cristophensen muestra una sobriedad en la apertura estilística; buscó mayor neutralidad y racionalidad frente al Art Noveau marcando mayor contención respecto a la libre manipulación de los elementos ornamentales. El resultado, fue una arquitectura expresiva de carácter nacional de las distintas comunidades étnicas del país.

Frente a la inexistencia de tradiciones locales propias, la policromía de Cristophensen encuentra gran aceptación, abriendo un abanico de posibilidades que acepta hormigón, hierro, piedra y mármoles sin discriminarlos por su cromo.

Según Cristophensen, la originalidad reside justamente en crear, dentro de dichas normas de armonía, lo cual lo mantenía lejano a la operación de falsa originalidad del modernismo.

Alejandro Bustillo – La lucha contra “los productos fugaces del intelectualismo”

Su tendencia austera y simplificadora de los códigos estéticos del clasicismo, lo convirtieron en un interesante exponente del eclecticismo argentino, el cuál funcionaba en aquél momento bajo la tutela del academicismo que le habían heredado sus profesores; Hary, Le Monnier, René Karman y el ya nombrado Cristophensen.

Propuso arquitectura regionalistas; andina, marplatense, pampeana y hasta un “estilo clásico nacional”. Criticó duramente los postulados de la Arquitectura  moderna funcionalista a la que consideraba una aberración carente de contenido.

Trabajó en una serie de hotels particulier, residencias que respondían a tipologías borbónicas resultantes de la adaptación de viviendas nobiliarias rurales en Francia, en parte del ritual de la clase alta en Buenos Aires de viajar por Europa.

De este período datan también casas de renta, todas por una fuerte tendencia historicista, adaptada al tipo de casa colectiva en altura el cuál seguía a los cánones del sistema compositivo de Beaux Arts, el cuál con la misma carga de significado buscaba poco a poco aplacar la “mediocridad insoportable” de los que calificó “productos fugaces del intelectualismo (aguda enfermedad moderna).

Según el arquitecto Jorge Ramos “como resultado de este pensamiento, sus obras mantuvieron identidad a partir del abandono progresivo del ornato murario, la reducción a lo elemental de la composición clásica y sus elementos significativos, el creciente ensanche de las aberturas, el uso de la ventana apaisada y la desaparición gradual del frontispicio en tanto recurso para aumentar la grandeza y magnificencia de la obra.”

Volverá a nombrarse Bustillo en el Eclecticismo Pre-Racionalista.

ECLECTICISMO CONSTRUCTIVO

La revolución industrial significo una inflexión en el desarrollo de esta evolución del pensamiento humano; forzó a la reinterpretación de gran parte de la realidad conocida. Conceptos como los de belleza, utilidad, verdad constructiva, progreso, e incluso espacialidad se pusieron sobre la mesa de discusión. Países  como Inglaterra o estados Unidos por su estrecha relación fueron los principales actores de este nuevo paradigma, plasmando los potenciales  de estas innovaciones tecnológicas a fines concretos.

Inevitablemente este hecho histórico iba a generar confrontaciones entre el pasado y el futuro en una lucha de poder que traería como consecuencia  una nueva concepción de mundo con elementos  de cada una de ellas.

“La Arquitectura  de la ingeniería es la más distante de los revival de su época (…) gracias a su carácter científico (…) la manifestación diversa y a veces contradictoria de la producción ingenieril.” Renato De Fusco “historia de la Arquitectura  moderna”

 

Técnica oculta, lenguaje  combinado

Tomando como ejemplo el Palacio de Aguas Argentinas se puede ver claramente el rechazo de las formas constructivas propias de la Arquitectura  industrialista como posibles elementos de composición estética. El ya mencionado debate entre Arquitecto e Ingeniero se ve materializado en esta obra, donde la totalidad estructural de la misma se encuentra erguida en hierro por una necesidad programática ya que alberga grandes tanques de reserva de agua. Toda presencia de dicha forma constructiva son ocultados a la hora de plantear una imagen estilística; es literalmente una estructura metálica envuelta y vestida por una superficie muraría exterior a modo de pantalla academicista. Si bien hay en esta obra una fuerte ideología conservadora y costumbrista, es apropiado destacar que la ornamentación y combinatoria de elementos clásicos en su fachada está más bien ligada a una visión progresista experimental propia del eclecticismo más extremo, pudiendo ser incluso caratulada muchas veces como una obra Neo-manierista[2].

Técnica y lenguaje disociados

Distinto es el caso por ejemplo de la Estación Terminal de Ferrocarril Retiro, que al igual que gran parte de las edificaciones de su misma naturaleza programática, proyectada por ingleses, no solo deja ver su sistema constructivo industrialista sino que además lo propone como elemento estilístico digno del diseño arquitectónico. Las grandes luces de las cubiertas en donde se ubican los andenes muestran sus articulaciones, sus aristas y nodos de forma y con un fin estético; sin embargo tota esta incorporación de las nuevas técnicas constructivas provenientes de la revolución industrial, al llegar a la fachada principal desaparecen o son secundarios frente a la composición general de origen academicista. Las columnas, arcos y balaustradas muestran una imagen plenamente Clásica con un fiel respeto de sus elementos.

Técnica y lenguaje fusionados

El último caso y ejemplo que nos queda por mencionar es el que encontramos en edificios como el Pabellón Argentino presentado en la exposición de parís en el año 1889. Este edificio, reubicado sobre la plaza San Martin donde fue sede del museo de Bellas Artes de Buenos Aires, consiste en una estructura industrial que incorpora dicha técnica constructiva como medio de composición estilística. Los interiores muestran una nueva conformación y concepción espacial emparentada al Cristal Palace de Paxton y muchos referentes de esta índole. Tanto la composición general como espacial sigue llevando una impronta clásica, ya sea por su estructuración derivada de la nave central y laterales, como su motivo en fachada proveniente del antiguo esquema del arco de triunfo tan utilizado en la Arquitecturas del humanismo. Basamento desarrollo y remate, son concepciones que permanecieron  vigentes incluso entrado en el Movimiento Moderno. Pueden verse en su interior ornamentaciones forjadas en hierro de características estrictamente academicistas.

ECLECTICISMO PRERACIONALISTA

Es la última etapa dentro de lo que Goldemberg se considera dentro de este movimiento estilístico. En el ámbito internacional contemporáneo a lo que fue el Art-Nouveau y el Art-Decó en Buenos Aires encontramos una gran diversidad de propuestas en las cuales podemos encontrar desde los edificios de la escuela de chicago, la Arquitectura  de la escuela de Glasgow y figuras como las de Horta, Guimard o Gaudí. En todas ellas hay en mayor o menor medida, la propuesta de una gramática y un lenguaje concreto pero que a diferencia de las obras del primer eclecticismo no muestran relación explicita con la lógica o morfología propia del lenguaje clásico.

Al mismo tiempo se fueron conformando cada vez más firmes los principios que serían la base del Movimiento Moderno.

En esta última etapa también podemos encontrar movimientos como el regionalismo, que inician el fenómeno de la revisión histórica.

Art-Nouveau

El estilo inspirado en las formas de la naturaleza, heredero del Jugendstil alemán, dejó en la trama de la ciudad ejemplos notables, joyas de la Arquitectura  impregnadas de espíritu porteño.

La «babelización» de Buenos Aires se acelera al iniciarse el siglo XX con récords de oleadas de inmigrantes que conforman dos tercios de su población. La cabeza de la potencia sudamericana que crujía de progreso redefinió su imagen con diversos estratos de Eclecticismo derivados de adaptaciones y combinaciones de culturas arquitectónicas europeas. Es, sin duda, la apoteosis del eclecticismo desprejuiciado, casi arrogante, de un país adolescente y nuevo rico que comenzó a crear propias expresiones de cultura como el tango orillero, la literatura celebratoria del esplendor efímero o de las raíces ambiguas de la argentinidad. En Argentina, la afición por el Art-Nouveau osciló entre la extravagancia y la presunción. Para la alta sociedad, es un divertimento de alcoba, casi a la manera del tango. Para los inmigrantes transformados en enriquecidos burgueses, fue el traje de gala para demostrar su acelerada prosperidad. Le Monier, Cristophensen y Bustillo parecieran haberse, por más de aisladas experiencias y la utilización del hierro, alejado su obra de este arte mientras simplificando

Alejandro Bustillo – Hacia el “estilo clásico nacional argentino”

Como cultivador de la línea de Arquitectura  del Estado, quizá una de sus más grandes obras sea el Banco de la Nación Argentina sobre Plaza de Mayo, en el año 1940. Ocupando toda la manzana, ubicó un inmenso pórtico tetrástilo remata do por un frontis que no dejó vacío; como uno de los caminos del academicismo, según Gremmentieri, Bustillo era un arquitecto que se orientó hacia el regionalismo en lugar de incursionar en el Art Decó, que ejercía por supuesto también influencia, más suave, en su obra. En tal frontis incluyó un escudo nacional y, si bien no se animó a reemplazar las hojas de acanto y las volutas de los capiteles, reconoció estar tentado de acentuar el éntasis dórico en analogía con el palo borracho.

bustillo

Bustillo obtuvo la  encomienda de la nueva municipalidad de Mar del Plata y la urbanización de la playa Bristol. Aquí abandona el clasicismo francés como detonente (o el autodenominado “estilo clásico nacional Argentino” que ya había predicado en su edificio del Banco de la Nación Argentina) y optó por una visión modernizadora del referente florentino del Cincoeccento, la sede municipal del Palazzo Vecchio. Aquí, en un prisma “desnudo”, utilizando la piedra del lugar y con el menor ornamento y una notable afinidad por la Arquitectura oficial italiana de la década. Levantó un edificio de tintes clásicos con gran severidad atemporal.

Alberto Prebisch – Un camino a la modernidad

En su obra los rasgos del Movimiento Moderno y la concepción y valoración que se le otorgan a los lenguajes Clásicos son indudablemente síntesis del periodo ecléctico del que participó Prebish. Podemos dividir su trabajo en dos grandes grupos, ambos con la misma esencia vanguardista que lo transforma en un punto clave en los cambios producidos en la época. Uno es el regionalismo donde combinó la crítica práctica de sus fundamentos, aún no en su máximo apogeo, con la circunstancia local. Tal es el caso del Abasto de Tucumán en 1930, donde el resultado es un edificio de tintes coloniales con esencia clásica.

Pulcro en ornamento el edificio mantuvo la restringida y modesta tradición colonial y precolombina combinando

Ya con la experiencia norteamericana, Prebisch fue encomendado con la obra del monumento fundacional de Buenos Aires; el obelisco el cuál nota premisas comunes al monumento de Washington en sus definidos rasgos de atemporalidad y el retorno a las fuentes clásicas en la geometría.

SANCHEZ LAGOS
No solo el Art-Decó era otro Estilo del nuevo repertorio. opciones por  Sánchez Lagos y De la Torre donde una propuesta es Decó y la otra, irónicamente Racionalista (Fabio Gremmentieri)
 

Con bandejas de hormigón armado y un cielorraso metálico, como en el interior del “Radio City Hall” de New York, Alberto materializa una de sus más grandes obras, recibiendo los elogios de Victoria Ocampo en páginas de la revista Sur y una mención de honor del “American Institute of Architects”.

Art-Decó

Según Gremmentieri “El Art-Decó refresca mejor todo tipo de cócteles estilísticos. Esta versatilidad intrínseca lo deja acoplarse a las nuevas tecnologías, como el hormigón armado y la energía eléctrica, con menos traumas y forcejeos que la Arquitectura  academicista”.

El Art-Decó es más bien cosmético; pocas veces genera estructuras espaciales originales. Hay pocos cultores absolutamente fieles al estilo, como Alejandro Virasoro y Andrés Kalnay.

 

[1] Lienur, Jorge Francisco y Aliata, Fernando; Diccionario de Arquitectura en la Argentina, grupo Agea, 2004.

[2] Dicha nominación puede ser un tanto discutible ya que de por si el manierismo significo una puesta en duda de la propuesta clásica.

CONCLUSIÓN

La subjetivación del lenguaje

Según Fusco “El juicio estético, escribe Fiedler, sobre la belleza o fealdad de un objeto, sobre su gusto o su disgusto, no está sometido, según Kant, a ninguna ley de validez general: es puramente subjetivo y en cada caso particular el gusto debe escoger su propio juicio;” [1] , es decir que la antigua idea del humanismo donde la belleza era algo completamente objetivo a lo cual había que llegar a partir de la contemplación expresada  a través de la correcta proporción y relación entre las partes, ya no lo es más.

Esta pérdida de la cualidad objetiva de la estética, en estos periodos post-humanistas resultaron en la utilización de los elementos del lenguaje hasta ahora existentes como símbolo y no como reflejo de la armonía universal; siendo quizás el primer paso como dice Fusco, hacia la pérdida de sentido de toda ornamentación.

  1. De Fusco[2] menciona, “La polémica anti decorativa de Loos no se refiere solo a la arquitectura ecléctica, sino esencialmente a la contemporánea,(…) Al identificar el estilo moderno con la falta de estilo, Loos no hace más que negar lo que queda de  naturalista en la empatía e indica, justificándolo con motivos económicos y morales, una tendencia bastante similar a la de la abstracción.” Es decir, el verdadero motivo de dicha postura frente al ornamento no es más que el reflejo de una pérdida total del sentido del mismo, más allá de la política económica y moral.

Utópico es pensar el desarrollo y la evolución del pensamiento universal y su reflejo en el acto creativo como un sistema cerrado estructuralista. Diversos son los factores de cambio y los choques y ramificaciones culturales que hacen de este proceso un fenómeno más cerca a la estocástica que a la providencia. Sin embargo la categorización del inabarcable mundo que nos rodea, y el planteamiento de posibles causas y efectos son nuestra única forma de comprender la complejidad.

El Eclecticismo, lejos de ser un movimiento en relación a cierta decadencia cultural, quizás esté más cerca de ser ese poder consensuado capaz de englobar los diversos particulares y volviéndolos realizables en nuevas formas.

Innegablemente la gestación del movimiento moderno no surge de la nada, sino que se conforma a partir de experiencias del pasado, y el eclecticismo deja un legado más que importante y pocas veces nombrado entre las principales causas.

Habiendo sido Argentina en las primeras décadas del siglo XX una de los países cercanos al primer mundo, no es absurdo pensar que puede haber causado cierta influencia y participación en el desarrollo del pensamiento hegemónico mundial. Y su extensa producción tanto cuantitativa como cualitativa, siendo una región si bien periférica, de gran importancia en el desarrollo del fenómeno de globalización; la convierten en un punto sino fundamental, de gran importancia.

[1] R. De Fusco en el tercer capítulo de “La idea de Arquitectura”.

[2] R. De Fusco en el segundo capítulo de “La idea de Arquitectura”.

Bibliografía

  • BENEVOLO, LEONARDO; Historia de la Arquitectura moderna; Taurus Ediciones; Madrid; 1963.
  • DE FUSCO, RENATO; Historia de la Arquitectura contemporánea; Hermann Blume; Madrid;1981.
  • DE FUSCO, RENATO; La idea de Arquitectura ; Editorial Gustavo Gili; Barcelona; 1976.
  • FRAMPTON, KENNETH; Historia critica de la Arquitectura moderna; Editorial Gustavo Gili, S.A; Barcelona; 1987.
  • GOLDEMBERG, J.; Eclecticismo y modernidad en buenos aires; FADU/UBA; Buenos Aires; 1985.
  • LIERNUR, JORGE FRANCISCO; Arquitectura en la argentina del siglo XIX – La construcción de la modernidad; Fondo Nacional de las Artes; Buenos Aires; 2001.
  • LIERNUR, JORGE FRANCISCO Y ALIATA, FERNANDO; Diccionario histórico de Arquitectura, habitar y urbanismo en la argentina, Grupo Agea; Buenos Aires; 1992.
  • Nota en New York Times – edición del 3 de febrero de 2008.
  • Jorge Ramos, Alejandro Bustillo: de la Hélade de la Pampa, Cuadernillo Instituto de Arte Americano e Iinvestigaciones Estéticas.
  • Alejandro Crispiani, Alejandro Christophersen y el desarrollo del eclecticismo en la Argentina, Cuadernillo Instituto de Arte Americano e Iinvestigaciones Estéticas.
  • Fabio Grementieri,Buenos Aires Art Decó y Racionalismo, Editorial Xavier Verstraeten.

Ensayo para Historia III Cátedra Fernández – FADU-UBA

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